¿Cómo reconocer al verdadero mezcal?

El mezcal es ampliamente conocido en México, pero por su cercanía con el tequila, de mayor prominencia a nivel mundial, es confundido y a veces desconocido fuera del territorio mexicano. Además, algunos fabricadores remplazan en su línea de producción la palabra mezcal por tequila intencionalmente, ya que llamarlo así no está tan alejado de la verdad. Se podría decir que el mezcal es un tipo de tequila, y como esta palabra no es muy conocida recurren al popular tequila para vender el producto.

Saber reconocer un verdadero mezcal es clave para apreciar la bebida en su máxima potencia. Existen ciertos estándares que las empresas deben cumplir para poder llamar a su producto mezcal, y además otras tantas los cumplen pero siguen llamándolo tequila. Por ejemplo, para que la bebida sea realmente mezcal, debe estar compuesta en su totalidad por agave mexicano, ya que entre otras regulaciones, el mezcal tiene denominación de origen protegido. El nivel de alcohol en la botella debe ser alto, de más de un 45%, pudiéndose encontrar hasta de un 60% de alcohol por litro de bebida. Toda esta información debe aparecer en la etiqueta del producto, junto con el lugar de origen, el tipo de agave utilizado y en algunos casos el nombre de la persona que lo destiló. Según el tipo de agave y la casa de procedencia, se tendrá una idea de la calidad del mezcal, similar a lo que sucede con los vinos.

El mezcal debe ser catado en un vaso amplio, de boca ancha. Debe apreciarse el perlado. Este fenómeno se puede apreciar al transferir la bebida de un vaso a otro, o de la botella al vaso, lo que le da un matiz color perla a la superficie del líquido. Se debe oler el mezcal y luego tomar un pequeño sorbo sin tragarlo, para apreciar todos los sabores involucrados. Solamente entonces se puede proceder a beber el líquido.